Pumas le gana a Tigres el Cara de Pato

Pumas le gana a Tigres el Cara de Pato Agencias

(Agencias)

En el futbol todo puede pasar. Lo comprobó Marcelo Díaz. Por la mañana se aseguraba que era refuerzo de Tigres, dejaba a Europa para venir a México, en la tarde se anunciaba que el chileno firmaba con Pumas.

“Así es, Marcelo Díaz es jugador de Pumas”, aseguró Sergio Egea, vicepresidente del Club Universidad, minutos después de que circuló un video del chileno, al lado de una foto de Pumas, firmando un contrato que lo vincula por tres años con la institución universitaria.

Díaz tiene 30 años y mide 1.66 metros, le dicen el Cara de Pato y a pesar de resaltar como uno de los líderes en la generación más destacada de la selección de Chile, se le recuerda más por el error que le costó al final de Copa Confederaciones a su representativo, en lugar de resaltar sus dos Copas América.

Marcelo Díaz es uno de esos jugadores que conectan al equipo en mediocampo, dan el primer pase y hace el último corte, de los que se les guarda ausencia cuando faltan. Tiene la capacidad de jugar en el centro o en la zaga, siempre atento a las coberturas defensiva y con la mira al arco, por si hay oportunidad de sumar al ataque.

En su historial está que se fue a Suiza para jugar en el Basel, equipo en el que ganó dos campeonatos y ganó experiencia de Champions League. En 2015 tuvo un paso por el Hamburgo de Alemania y terminó su periplo por Europa en el Celta de Vigo de España, su último equipo antes de llegar a Pumas.

La batalla la ganó el Club Universidad a Tigres, un día antes de enfrentarlo en el estadio Universitario de Nuevo León. El rumor, por la mañana era que Marcelo Díaz sería el último refuerzo de los dirigidos por Ricardo Ferretti. El equipo regio, acostumbrado a los grandes fichajes, se frotaba las manos con la llegada del chileno.

Todo cambió de último minuto. Alejandro Santisteban es el representante de Nicolás Castillo, actual figura de Pumas, y también tiene en su cartera de clientes a Marcelo Díaz. Por eso, el chileno eligió ser compañero de club de Bryan Rabello y Castillo, en lugar de reencontrarse con Eduardo Vargas, jugador de Tigres.

En el escritorio Pumas se desquita y vence a los Tigres.

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