Norcorea ya apunta sus misiles a Guam

Norcorea ya apunta sus misiles a Guam Agencias

(Agencias)

Corea del Norte repitió ayer su amenaza de atacar la isla de Guam y afirmó que tiene preparados cuatro misiles de alcance intermedio apuntando en esa dirección para lanzarlos en cuanto lo ordene el líder norcoreano, Kim Jong-Un.

El ejército “está seriamente examinando el plan” para ejecutar un “ataque envolvente” con cuatro misiles Hwasong-12 de rango intermedio contra Guam para enviar “una fuerte señal de advertencia a Estados Unidos”, advirtió la agencia estatal norcoreana KCNA en un
comunicado.

Este plan “se finalizará para mediados de agosto y se reportará al comandante en jefe de las fuerzas nucleares de la DPRK (siglas en inglés de República Democrática Popular de Corea) para esperar a sus órdenes”, afirmó el comandante de las Fuerzas Estratégicas norcoreanas, Kim Rak-Gyom.

Situada en el océano Pacífico oeste, a unos tres mil 500 kilómetros de Corea del Norte, la isla Guam es un puesto avanzado estratégico para las fuerzas estadunidenses, que tienen unos seis mil soldados desplegados en una base aérea y una base naval.

Norcorea podría tener la capacidad de bombardear la isla con sus misiles de alcance intermedio, cuya técnica parece que controlan mejor que la de los misiles balísticos internacionales que probaron recientemente.

No obstante, estos misiles aún no han probado su capacidad destructora y Guam está equipado con un sistema antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), también desplegado en Corea del Sur.

Además, según los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Corea del Norte ha conseguido miniaturizar su bomba atómica para que quepa en uno de esos misiles balísticos intercontinentales, aunque, según expertos, aún tiene problemas técnicos.

LAS OPCIONES DE ESTADOS UNIDOS

Por su parte, el gobierno de Donald Trump podría decidir con sus aliados no esperar a que Pyongyang ataque en primer lugar y lanzar un ataque preventivo contra Corea del Norte y sus instalaciones militares.

Estados Unidos tiene los medios militares para atacar los lugares de producción nuclear y de almacenamiento de armamento, con bombas capaces de penetrar en las instalaciones, incluidas las que están enterradas en profundidad y protegidas por espesas capas de cemento
armado.

Además, los misiles de crucero convencionales podrían servir para disminuir la potencia de fuego de los norcoreanos, destruyendo su artillería o sus lanzaderas, si bien la tarea no es tan fácil ni siquiera para fuerzas dotadas de equipos ultra-sofisticados.

El riesgo sigue siendo que los norcoreanos consigan preservar una potencia de fuego suficiente como para infligir daños considerables, ya sea a la isla Guam o a los aliados estadunidenses: Corea del Sur y Japón.

El talón de Aquiles de esa alianza es la geografía: Seúl, capital sudcoreana y gigantesca metrópoli poblada por 10 millones de habitantes, está solamente a 55 kilómetros de la frontera, al alcance de la artillería de Corea del Norte.

Los daños y pérdidas en vidas humanas podrían ser considerables y la situación podría incluso degenerar rápidamente y tener consecuencias geopolíticas –la cercana China sigue siendo aliada de Pyongyang– y económicas difícilmente previsibles.

 

TRUMP Y KIM, EN GUERRA DE DICHOS
Corea del Norte dijo ayer que el presidente estadunidense, Donald Trump, “carece de raciocinio” y que sólo responde al uso de la fuerza, indicó la agencia oficial KCNA, en una escalada retórica con Estados Unidos sobre el programa nuclear norcoreano.

Un diálogo sensato es imposible con un tipo así que carece de raciocinio y con él sólo funciona la fuerza absoluta”, indicó la agencia estatal, citando al general norcoreano Kim Rak-Gyom.

Trump amenazó esta semana a Corea del Norte con un diluvio de “fuego e ira como el mundo nunca ha visto” si persiste en el desarrollo de su programa nuclear.

Ayer, Trump celebró en Twitter haber modernizado el arsenal nuclear de Estados Unidos, que “ahora es mucho más fuerte y más poderoso que nunca”, escribió.

Espero que nunca tengamos que usar este poder”, agregó.

Lejos de apaciguar las aguas, el secretario de Defensa estadunidense, Jim Mattis instó por su parte a Corea del Norte a “renunciar” al desarrollo de armas nucleares y dejar de fomentar acciones que llevarían “al fin de su régimen y a la destrucción de su pueblo”.

Además, el jefe del Pentágono minimizó el poderío militar de Pyongyang, aseverando que “perdería cualquier carrera armamentística o conflicto que se iniciara” con Estados Unidos.

 

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